viernes, 27 de septiembre de 2013


En Filipinas, Agricultores de maíz OGM Endeudados

Desde el principio, siempre ha habido preocupación sobre los estragos que los cultivos OGM (Organismos Genéticamente Modificados) pueden estar teniendo en el ambiente y los efectos de salud que podrían tener en los consumidores. El aspecto financiero/ material- mayor producción, más gente alimentada, etc.- parece ser el factor redentor.  

Siempre ha habido protestas en contra de la “invasión” y producción de maíz y berenjena Bt. Bt significa Bacillus thuringiensis, el organismo donante en las plantas genéticamente manipuladas. Los que protestan son a veces etiquetados de “puristas” que se ponen en el camino del avance de la ciencia.

Entre los defensores de los productos agrícolas libres de OGMs están Masipag (Magsasaka at Siyentipiko para sa Pag-Unlad ng Agrikultura) y Greenpeace.  Masipag es una red de grupos de agricultores, científicos y ONGs que apuntan a mejorar la calidad de vida del agricultor “a través del control de sus recursos genéticos, tecnología agrícola y conocimientos asociados.” Y están los grupos de consumidores que ahora están levantando la voz para asegurarse que la comida en su mesa sea libre de OGMs.  

Masipag recientemente ha publicado un libro el cual explica los efectos adversos del maíz OGM en agricultores, y muestra “evidencia del fracaso” de lo que se suponía que daría a los agricultores mayor producción y mejores ingresos. El libro,  “Impacto Socioeconómico de Maíz GM en Filipinas,” es una revelación para aquellos que parecen enamorados con las llamadas variedades de alta producción que prometen alimentar a los hambrientos de este mundo.  

El Dr. Chito Medina, coordinador nacional de Masipag, dice en el prefacio del libro: “Los promotores de los cultivos GM siempre recitan una letanía de beneficios, incluyendo mejor producción, menos uso de pesticidas, menos intensidad de trabajo y mejores ganancias para los agricultores a pesar de la falta de evidencia suficiente.” Estos supuestos beneficios son promovidos sin considerar otros factores socio- económicos, añade. Y mientras la evidencia de los efectos adversos de los OGMs en la salud y el ambiente se acumulan, los datos del impacto socio- económico de los OGMs son rara vez y dramáticamente descubiertos, subraya.

El libro expone la explotación de agricultores pobres por parte de los comerciantes de maíz locales quienes, declara Masipag,  “juegan un rol en la proliferación de los OGMs y los cambios en la estructura de posesión y control de las tierras, recursos naturales y genéticos como resultado de la producción de maíz OGM. ”El libro también expone cómo las corporaciones agroquímicas transnacionales están obteniendo grandes beneficios de las semillas GM y los insumos químicos.  

El gobierno filipino ha aprobado la propagación comercial del maíz Bt hace unos 10 años. Masipag dice, “desde ese entonces, ocho variedades de maíz OGM han sido aprobadas para propagación comercial en la forma de maíz Bt, maíz RR y una combinación de rasgos piramidales y apilados de los mismos eventos transformativos GM. En el mismo período, 59 cosechas/ eventos OGM también han sido aprobados para importación para uso directo como alimento, alimento para animales o para procesamiento.”

Masipag añade y advierte que los alimentos OGM tales como la berenjena Bt y el Arroz Dorado también han sido “testeados en campo” y se espera que estén listos para su comercialización.

En el año 2000, afirma el libro, los agricultores fueron seducidos por el precio introductorio del maíz GM el cual era casi el mismo que el maíz híbrido regular. Cita el caso de Cuartero, Capiz, donde el maíz Roundup Ready GM (maíz RR) costaba sólo P$2,800 por bolsa de 18 kilos, lo cual sirve para una hectárea. En 2008, el costo se elevó a  P$ 4,600 por una bolsa de 9 kilos y P$9,200 por dos bolsas de semillas de maíz RR. Los precios de los fertilizantes y pesticidas también han incrementado.

Los agricultores recurrieron a los comerciantes y prestamistas para préstamos con intereses en un rango de 20 a 40% durante los cuatro meses de la temporada de cosecha. También se vieron obligados a vender a los comerciantes a precios más bajos que el mercado.  

Al final, los insumos (semillas, fertilizantes, pesticidas) consumían alrededor del 40 a  48% de los gastos totales del agricultor por temporada. Y todo esto iba a los comerciantes/financistas de maíz y corporaciones agroquímicas. Los agricultores que no pueden pagar terminan perdiendo el control de sus tierras, o perdiéndolas con el fin de evadir problemas legales.

Como dijo un agricultor de Pangasinan, “Nakain mo na, di mo pa naani.” (Ya has consumido lo que aun no has cosechado.) Terminan acarreando bolsas vacías. Para citar de nuevo a un agricultor quien hizo explotar en risas e ira al público: “Kaming magsasaka, naging magsasako.”

La investigación de Masipag fue conducida desde febrero hasta marzo del 2012.  Masipag condujo grupos de discusión enfocados (FGDs) con agricultores de maíz y entrevistas con informantes clave (líderes comunales, oficiales gubernamentales locales y regionales, agricultores municipales y oficiales regionales del Departamento de Agricultura). Un total de 166 agricultores participaron en los FGDs en áreas de casos compuestas por 12 barangays y siete provincias productoras de maíz GM en Luzon (4), Visayas (4) y Mindanao (4). Las provincias de Isabela, Pangasinan, Bukidnon, Sultan Kudarat y South Cotabato pertenecen a las 10 principales provincias productoras de maíz, Isabela posee el 34% de las hectáreas del área de maíz GM en Filipinas.

Para más inquietantes descubrimientos de la investigación de Masipag, visite su página webhttp://masipag.org/

Greepeace da su propia lucha en contra de la berenjena Bt, el Arroz Dorado y otras “invasiones OGM” en las cortes (Greenpeace, Masipag et al. versus UPLBFI, UPLB-IPB, DENR-EMB. DA-BPI and PFA).

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